Reflexología podal, un masaje en los pies que cura a todo el cuerpo
La reflexología es una terapia natural que estimula, mediante un masaje, ciertas áreas del cuerpo (en el caso de la reflexología podal, los pies), para obtener efectos “reflejos” saludables en los diferentes órganos del cuerpo. La reflexología podal es el tipo de reflexología más utilizada, ya que en la planta de los pies se encuentran puntos conectados a la mayoría de los órganos y sistemas del cuerpo humano, y además, están mucho mejor distribuidos que en otras partes del cuerpo como las manos o el rostro.
Existen conexiones entre algunas zonas de la piel y los órganos internos. Estas conexiones son las causantes de que los dolores de los órganos que llegan al sistema nervioso lleguen también a la piel. La reflexología podal hace este mismo proceso pero forma invertida, empezando primero por la piel y acabando en los órganos.
Dependiendo de en que parte del pie se aplique la reflexología podal y de cómo se aplique, las conexiones se producen hacia un determinado órgano o hacia otro.
Se recomienda que las sesiones de reflexología podal no duren más de 30 minutos, porque a medida que el masaje va prosiguiendo, la fricción del masaje puede llegar a ser molesta, lo que provoca un malestar del paciente que acaba dificultando la tarea del profesional y disminuyendo los efectos positivos de la reflexología podal.
Vídeo explicativo sobre la reflexología podal
La reflexología podal, un masaje para todo tipo de personas
La reflexología podal es un tratamiento que puede servir tanto para adultos como para niños e incluso puede ser empleado también para bebés pero en estos casos la reflexología podal debe ser utilizada de forma mucho más suave y la duración del masaje debe ser mucho más corta. Además la reflexología podal aplicada directamente a las vías linfáticas esta muy recomendada para reducir rápidamente la fiebre en niños.
La reflexología podal puede ser utilizada también en personas mayores, ya que ayuda a obtener más capacidad de respiración y mejora considerablemente el sistema nervioso, pero en estos casos la reflexología podal debe ser también muy suave y no tiene que sobrepasar los 15 minutos.
Una sesión de reflexología podal
La relación terapeuta-paciente, crucial en la reflexología podal
En la reflexología podal es muy importante que el terapeuta que lleva acabo el masaje esté en todo momento atento de las reacciones del paciente. La reflexología podal puede provocar algún dolor en el paciente, lo que indicará que hay algún problema en el órgano conectado con el punto del masaje, pero nunca este dolor puede llegar a ser intolerable, y es por eso que el terapeuta tiene que estar siempre pendiente de cómo reacciona el paciente.
En resumen, la reflexología podal es un tipo de masaje terapéutico, aplicado a los pies y que tiene efectos directos en la mayoría de los órganos del cuerpo humano creando así un estado de bienestar y placer general en todo el cuerpo.
Los puntos de la reflexología podal
En estos esquemas a continuación se puede ver el lugar exacto del pie que se conecta con cada órgano:


